La asociación de Irupana que cultiva café en parcelas de coca
La asociación de Irupana que cultiva café en parcelas de coca

Un tour del café en Irupana hecho por la Asociación Campesina de Productores Ecológicos de Café La Avanzada (Acpeca) se ha propuesto demostrar que este grano es una posibilidad a los monocultivos de coca, que ambos pueden ser una opción de sustento económico en la región a través de la producción de las parcelas diversificadas.

Acpeca está integrada por 186 familias que producen las variedades de typica, caturra y catuaí entre los meses de junio y noviembre de cada año.

En el marco del Irupanapente invitaron a un recorrido por las parcelas demostrativas y mostraron el proceso que sigue el café desde su cosecha hasta la obtención del “pergamino”, que resulta de retirar la pulpa y el mucílago.

“Las parcelas que mostramos es para que vean el proceso de cultivo del café, pero además cómo estamos trabajando en la recuperación de suelos (…). Nosotros tenemos parcelas diversificadas, producimos cítricos, otras frutas, también somos apicultores y tenemos cocales”, apuntó el presidente de Acpeca, Jeivert Pañuni Hernández.

El recorrido sirvió para mostrar una parcela de café dentro de un cocal. El objetivo fue mostrar que se puede hacer un buen manejo de la tierra con árboles frutales y cultivos de coca.

“Hay que sembrar las plantas al mismo tiempo que la coca. Ya convertidas en árboles dan fruto a partir de los cinco años, desde el octavo año ya se puede cultivar café y así tener una parcela diversificada (…). De esta forma la tierra no queda sin nutrientes o como un desierto al tener sólo coca, como dice la teoría”, añadió Pañuni.

Irupana está a una altura de 1.740 msnm, una condición que beneficia a la asociación para producir café de calidad, algo que ha sido demostrado durante dos años en el Torneo Taza de Excelencia lanzado por el presidente Evo Morales, en el cual figuraron entre las diez primeras posiciones, según sus datos.

Para el presidente Acpeca la producción exclusiva de la coca no es rentable. Las plantas en esa región no crecen como en otros lugares y se suma el pago del jornal en época de cosecha y el trabajo en el cocal no es rentable cuando el precio de la hoja es bajo.

A diferencia del café que se produce cuatro meses al año, se puede trabajar en familia y es un producto que se puede ofrecer en todos los mercados, “es un producto libre, no es tan controlado como la coca”, dijo.

El 2015, la asociación produjo 480 quintales de pergamino. El año pasado debido a la sequía la producción se redujo, se obtuvo 350 quintales, según su registro.

Desde hace cinco años venden su producción a Agricafé para su exportación. Después de la cosecha se realiza la selección de los mejores granos usando varias técnicas para luego ponerlos en la despulpadora.

“La despulpadora también tiene una clasificadora para que sólo caigan en la posa los granos buenos y fermentan durante varias horas. Luego lavamos y secamos en mesas en forma natural hasta obtener el 12% de humedad, que es lo que exige el mercado”, describió.

Para la asociación, son necesarios proyectos productivos que se enfoquen en ayudar al capicultor hasta el primer año de producción, periodo crítico en el que no se genera ningún ingreso. De nada sirve que se les brinden maquinarias cuando los que se involucran en la actividad se desaniman durante la espera.

“Queremos que las personas vean que en Irupana somos diversos y que no todo es coca. Nosotros estamos abiertos a que nos visiten y hacerles tours desde junio hasta noviembre”, concluyó Pañuni.
Página Siete